jueves, 14 de febrero de 2019

Amor de pareja






El amor es un sentimiento de intensa atracción emocional y sexual hacia una persona con la que se desea compartir una vida en común. No tiene edad ni límites, no importa raza ni credo alguno. Es tan osado que hasta surge a primera vista y, aunque parezca increíble, la mayoría de las veces perdura por siempre.

Cantar, reír, llorar, soñar, celar…, son cosas del amor, como lo es también la comunicación, el respeto, la confianza y, sobre todo, buscar paz. El amor es mantener buenas relaciones para lograr una correcta comprensión en los dilemas que se presentan en la vida, fundamentalmente en los relacionados con la buena formación y unión de la familia, pues esta es, al final, la guía que conduce a la felicidad de todos.

Una buena combinación para que no muera el amor de la pareja: lealtad, sinceridad y una dosis de cariño, un poema en alguna ocasión; además, un beso acompañado de una flor cualquier día y a cualquier hora; con todo eso y alguna iniciativa de alguno de los cónyuges, es muy difícil que muera la pasión.

miércoles, 6 de febrero de 2019

Camilo Cienfuegos, hombre de pueblo

 

Camilo Cienfuegos nació el 6 de febrero de 1932, cumpliría hoy 87 años. Lo recordamos con su sombrero alón, barba tupida y amplia sonrisa. Tenía un gran corazón e increíble humor. Adoraba a los niños. El hombre de las mil anécdotas, ese, el Comandante incansable y revolucionario.


Respecto al Héroe de Yaguajay, el Líder de la Revolución Cubana expresó: "Camilo era hombre que amaba las tareas difíciles; pudiéramos decir que era un hombre que amaba las dificultades, que sabía enfrentarse a ellas y era capaz de realizar proezas en las más increíbles circunstancias (...).




Sobre el aguerrido guerrillero, Fidel Castro dijo: "En el pueblo hay muchos Camilo".
 

Camilo Cienfuegos desapareció el 28 de octubre de 1959 al caer al mar el avión en que viajaba; pero vive en el recuerdo de los cubanos, porque era un hombre de pueblo.





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sábado, 19 de enero de 2019

Para Pablo Civil: el pueblo de Las Tunas merecía este triunfo






Pablo Civil tuvo palabras de elogio para todos sus peloteros.

Santa Clara.- No creo que haya alguien más feliz en este instante que Pablo Civil, el leñador mayor, un director que supo inculcarles a sus pupilos la mentalidad ganadora que los llevó al estrellato de la 58 Serie Nacional de Béisbol.

Está eufórico, muy contento por el éxito, al que considera fruto de una gran obra colectiva, en la que cada uno puso su granito de arena, desde los regulares, incluyendo a los refuerzos, hasta los jugadores de cambio y su equipo de dirección.

En medio de la alegría que lo embarga tiene palabras de elogio para el contrario que no se dio por vencido hasta el out 27 de cada partido. Le cuesta hablar de individualidades porque, según él, todos fueron importantes, en tanto asumieron que sin la unidad no podía alcanzarse la victoria.

Con el avezado timonel conversó Granma, para conocer sus impresiones acerca del histórico resultado, que coronó a los Leñadores tuneros por primera vez en la historia de nuestros campeonatos nacionales de béisbol.

El año pasado estuvieron a punto de lograr el anhelado trofeo, sin embargo, no pudieron.

¿Cuál es la diferencia entre aquel equipo y este que acaba de coronarse?

-La diferencia está en el cambio de mentalidad de este conjunto, que creyó desde un inicio que sí se podía vencer y llegar a ser campeones, partiendo, en primer lugar, de mí como director, que fui mucho más maduro a la hora de tomar decisiones. Sabíamos que teníamos muchas individualidades que, si se unían en pos del gran objetivo, podíamos realizar la tarea.

-Aquella selección bateaba mucho, hacía varias carreras en cada partido, pero con muchas diferencias en los tres parámetros esenciales del juego: picheo, defensa y bateo, en cambio, este año se logró mayor armonía entre esos renglones.

-¿Hicieron algo diferente en los entrenamientos?

-Realizamos un concentrado muy bueno de tres meses, etapa en la cual insistimos en lograr una preparación individual y que el pensamiento técnico-táctico tributara al colectivo y a la gran meta final, que era ganar el campeonato.

-¿Cree que ha madurado como director?

-Mucho. Recuerdo que el año pasado la inexperiencia y la ansiedad estuvieron presentes, algo que logré resolver con la ayuda de un estratega como Franger Reynaldo, quien me aconseja mucho, lo llamo a cada rato y leo siempre que puedo su libro Del béisbol casi todo. También trabajé en dominar la planificación de la estrategia, el estudio del contrario y el método de la observación.

-En cualquier obra colectiva siempre hay individualidades. ¿Puede mencionar algunas?

-Aunque insisto en que este triunfo es de todos, no se puede dejar de mencionar el papel de los líderes del conjunto, en especial de Dánel Castro, fuente permanente de inspiración para los más jóvenes; además de otros que también se sumaron como Alexánder Ayala, a quien todos llamamos "el guerrero", por lo que lucha y anima a los demás. Asimismo, no se puede dejar de mencionar el rol de Alomá, Yoelkis Cruz, Yadián Martínez, Dariel Góngora, Yunieski Larduet y Jorge Jhonson, entre otros muchos que aportaron a este resultado.

-¿Cuáles fueron las principales virtudes del equipo?

-La unidad y la disciplina que caracterizaron al conjunto durante todo el campeonato. Cada uno sabía lo que debía hacer. Si había que tocar la bola, venía alguien y lo ejecutaba a la perfección; a la hora de impulsar ocurría lo mismo, al igual que cuando era necesario un relevo eficiente, aparecía el brazo salvador, porque estaban preparados para ello. Este fue un equipo altamente competitivo.

-¿Qué papel le atribuye a los refuerzos?

-Su llegada resultó una bendición. Ayala había estado en la Serie 57 con nosotros y no dudamos en pedirlo. Es un pelotero excepcional que se pasa el partido empujando al resto del conjunto, y a Alomá lo había visto en la Serie Especial, ocasión en la que le dije que si se me daba la oportunidad lo iba a pedir, y así lo hice.

-Él tiene muchas habilidades para fildear y en el bateo demostró que no es segundo de nadie. Góngora y Yadián también realizaron su trabajo. Fueron muy batalladores, ganaron más del 70 por ciento de los juegos que abrieron. Y creo que los refuerzos finales de igual forma cumplieron su cometido.


-¿Cuál es el secreto de tanto bateo por parte del equipo?

-No por gusto nos llaman Leñadores. En eso han tenido mucho que ver los técnicos y entrenadores que me antecedieron, como Ermidelio Urrutia, Ángel Sosa, Rolando Ponce de León y otros. Tenemos un sistema de preparación diferente, que fue diseñado por nosotros desde que Franger Reynaldo era director y yo atleta.

Hacemos muchos swings, con distintos tipos de bates, en dependencia de la etapa de entrenamiento y competencia en que nos encontramos. Creo que esa ha sido la clave, además de la concentración de los jugadores a la hora de batear.

-Algunos hablan de que escogió el rival para la final. ¿Es cierto?

-Nunca. Pablo Civil no selecciona rivales. Sé que muchas personas comentaron que la última subserie no la jugamos tan fuerte porque no queríamos enfrentarnos a Industriales, pero no es así. En el mundo entero cuando tú estás clasificado das la posibilidad de descansar a los regulares y que juegue el resto del conjunto. Ese derecho nos lo habíamos ganado durante la competencia.

-Muchos no saben que contábamos con algunos jugadores como Yunieski Larduet, que habían jugado lesionados, al igual que Alomá, que tenía un tobillo con problemas, y Alexánder Ayala con dolor en los cuádriceps del muslo. Los pusimos a descansar porque queríamos que se recuperaran para tenerlos listos en la etapa final. Era lo justo, y cualquier otro equipo, incluyendo a Industriales, hubiera hecho lo mismo.

-Villa Clara fue un digno rival. ¿Alguna consideración sobre la actuación de los Azucareros?

-Mis respetos para Villa Clara. Poseen un gran director como Eduardo Paret, quien luchó hasta el final. Ser subcampeón en el primer año de su carrera como manager es algo que pocos han logrado. Mis felicitaciones para él, su elenco y para la afición villaclareña, que supo abarrotar cada noche el estadio Sandino, siendo muy respetuosa con nosotros. El resultado de cuatro victorias a una no dice lo reñido que resultó cada encuentro peleado de principio a fin.

-¿Qué le dices a la afición de Las Tunas?

-Ellos fueron el jugador número 10 del equipo, por eso merecían la victoria. Este triunfo es, sobre todo, para ese pueblo que siempre nos apoyó, en las buenas y en las malas. Agradezco también el apoyo de la dirección de la provincia, que en todo momento estuvo al tanto de cada detalle.

Escrito por Freddy Pérez Cabrera (Granma)

(Tomado de 26)  Foto: Ricardo López Hevia

Campeones de Cuba



Los Leñadores de Las Tunas lograron el primer lugar, son los nuevos campeones del béisbol cubano. Aquí imágenes del sorprendente recibimiento.




Dánel Castro.


Leñadores.

Civil y su papá.


Pablo Civil, el manager de los Leñadores.


 Fotos: Reynaldo López Peña

sábado, 22 de diciembre de 2018

Maestra en todo momento

















Llega diciembre y con él la Jornada del Educador. Y mientras padres, alumnos y familias piensan en felicitaciones, obsequios, flores, festejos por la fecha, la maestra valora las horas que ha pasado junto a diferentes grupos.

Se desvela porque quiere que sus alumnos, fundamentalmente aquellos que tienen dificultades en el aprendizaje, asimilen los contenidos. No olvida al vivaracho que la mortifica, pero le lleva una flor y en ocasiones hasta le inventa un cuento y la hace reír. Recuerda con nostalgia al que no hace la tarea y debe comunicárselo a los padres.

No acepta la riña entre pioneros, aunque enseguida olviden lo ocurrido e inmediatamente compartan la merienda y jueguen juntos.

La maestra investiga, quiere conocer la situación de cada alumno en sus hogares, especialmente en los de padres separados para ayudarlos en cuanto sea posible.

Desea que todos aprendan y se esfuerza por educarlos, por fortalecer los valores, pues esta es la única vía para que los niños lleguen a ser hombres y mujeres de bien, que guíen el futuro de la Patria y sean muy felices.

sábado, 15 de diciembre de 2018

Trabajadores de la Cultura, compromiso multiplicado



Las Tunas.- Hoy toda Cuba celebra el Día del Trabajador de la Cultura. La fecha coincide con el cumpleaños de Raúl Gómez García, el joven asaltante al cuartel Moncada que ha pasado a la historia como el Poeta de la Generación del Centenario y quien ahora celebraría 90 años.

Jornada para congratular a quienes, lo mismo sobre el escenario que tras bastidores, hacen verdad el intenso bregar en cada espacio. Los festejos en Las Tunas tuvieron un momento especial en la mañana de este jueves, con la gala dedicada a agasajar a los destacados del sector.

La cita otorgó, por única vez, la Condición Cultura en Revolución, concedida a tres instituciones con un marcado peso social: el periódico 26, la escuela profesional de arte (EPA) El Cucalambé y la biblioteca provincial José Martí.

Sobresalió también, la entrega de la Distinción Raúl Gómez García a tres apasionados creadores, que por más de 20 años se han mantenido de forma ininterrumpida laborando dentro de este universo. Fueron los casos de la guitarrista Elvira Skourtis; Anybis Labarta, periodista de TunasVisión, y el camarógrafo y profesor Oscar Güides.

Con las dos féminas de esa tríada conversó 26 Digital. Sus criterios son el mejor homenaje a quienes, como ellos, hacen hasta lo imposible por el desarrollo cultural por estos lares.

                                   DEDICADO A TODOS MIS ALUMNOS

"Tengo la alegría de poder llegar a la cultura desde varias aristas. Como intérprete de un instrumento, profesora y jefa de la Cátedra de Guitarra de la EPA, lo que me permite insistir en la formación de los alumnos, lo mismo en la parte técnica, que en la artística y hasta en la psicológica, porque las clases de guitarra son muy personales.

"Llevo 23 años de vida artística, contando desde que salí de la Escuela Superior de Arte y en 22 de ellos he asumido la docencia, un quehacer de mutuo aprendizaje. Parece reiterativo, pero no es así, se aprende mucho con los estudiantes y es un reto a la superación y a la sistematicidad, porque cada educando es un peldaño en la escalera interminable del conocimiento.

"También estoy con el Cuarteto de Guitarras, defensor de la música de cámara, grupal, y además, soy miembro de la Orquesta de Guitarras, que eventualmente dirijo. Quiero dedicar este resultado a todos mis alumnos, porque me hacen mejor maestra en el acto de la clase.

"Siempre digo que el artista tiene la suerte de poder expresarse a través del arte. Muchas personas lloran o conversan y se desahogan, pero nosotros canalizamos así nuestras vivencias. Me ha sucedido estar tocando y, al terminar, acercarse alguien a conversar del público que llega con lágrimas en los ojos y me dice: Me has estremecido. Y es por eso, porque las vivencias las transmitimos a través del arte, con la guitarra, en mi caso particular".


                                                                             ANYBIS, SENCILLA Y SAGAZ

"Llegué al sector cultural de Las Tunas en 1992, al graduarme de periodista. Recuerdo que me ubicaron en Radio Victoria para cumplir mi Servicio Social y fue una etapa sumamente provechosa.

"Me mantuve allí hasta 1999, cuando pasé a formar parte del colectivo de TunasVisión, salvo en un período pequeño, de unos pocos meses, en los que laboré en el equipo de Promoción Cultural de la Dirección Provincial de Cultura. Ese tiempo lo recuerdo de muy valioso, porque coincidí con Guillermo Vidal y otros destacados hombres y mujeres del arte, de los que aprendí en disímiles sentidos.

"Creo que Las Tunas es un territorio en el que habita mucho talento. Tenemos un gran potencial creativo y un cúmulo importante de tradiciones bien marcadas. Siento que merecemos ser más favorecidos por los circuitos nacionales y también que debemos afianzar el trabajo desde las instituciones, para alcanzar espacios de más protagonismo. Haciendo cosas juntos, podemos llegar más lejos".


Tomado de 26.       Escrito por Esther De la Cruz Castillejo.       Fotos: VisiónTunera











miércoles, 12 de diciembre de 2018

Oscar Leandro Góngora nos abandona




Sabía que estabas enfermo y muy delicado, pero no imaginé nos abandonarías tan pronto, tu partida me tomó por sorpresa, incluso este nefasto martes que salí a resolver algunos problemas y cuando regresé a mi casa a las 3:00 de la tarde ¡recibí la terrible noticia, demasiado tarde!, entonces el dolor y la tristeza se apoderaron de mí sin poder hacer nada.

No imaginas cuánto siento no haberte visto en tus últimas horas; aunque pienso que es mejor recordarte alegre, vivaracho. Recordar lo responsable que eras en tu trabajo, detallista hasta la saciedad, el primero en llegar por las mañanas y el último en retirarse por las tardes, luego de comprobar si todo quedaba en orden.

Hasta las plantas te extrañan porque las protegías como nadie, estaban acostumbradas a que las regaras con mucho amor y dedicación, algo que no olvidabas hacer fundamentalmente los viernes, porque sabías pasarían el fin de semana sin agua. Cerrar las ventanas y apartar las butacas por si acaso llovía… Tu oficina, las luces… Todo contigo marchaba impecable. Aún el área de fumar siente tu presencia porque a pesar de haber abandonado el cigarro hace tiempo, ese espacio lo seguías ocupando a la hora de reposar el almuerzo.

Góngora, ya no nos esconderás más el termo de café, un zapato a una de las mujeres que suelen quitárselos para descansar los pies; tampoco escribirás una nota humorística, un poema, o dibujarás una caricatura para colocarla en el mural y que todos se rían y descubran al autor. Los apodos continuarán sin tu creación y toque de humor. El Indio, ese era el tuyo. Yo recordaré con mucho amor el que me destinaste Papití 2; porque a Mariceli la habías bautizado como Papití 1.

Serás recordado por siempre como uno de los mejores jefes del periódico 26. Estarás en la memoria de los correctores; destacado como organizador de la UPEC durante muchos años. Un gran jefe, amigo, compañero, profesor… uno de los más consagrados miembros de la Unión de Periodistas de Cuba. Ello lo avalan los reconocimientos y distinciones otorgados por los distintos sectores. ¡Hasta siempre, Oscar Leandro!